La sexualidad tiene emociones y cambios

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La sexualidad en el cáncer

Cuando hablamos de sexualidad solemos confundirnos con género o irnos al extremo de pensar en la actividad sexual explícita de dos personas. Pero, ¿qué es exactamente y cómo afecta a mis emociones?

 

Cuando nos enfermamos, nos concentramos en sanar lo físico para volver a nuestra vida normal; pero nos olvidamos de elementos centrales como la salud mental y la sexualidad. Ocuparnos de estás dos áreas nos permitirá afrontar mejor los cambios producidos por el cáncer.

 

Pero ¿qué tiene que ver la sexualidad con mi salud? La sexualidad humana según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define como «Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual.»

 

Este es un aspecto fundamental para el bienestar y el pleno desarrollo de la persona, ya que determina la calidad de vida, lo que implica conocimiento y sentimientos sobre nuestro propio cuerpo, además de la comunicación y la actividad sexual satisfactoria con el otro. Lo puedo expresar por medio de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas y relaciones interpersonales.

 

El cáncer puede afectar nuestra sexualidad dañando la autoestima, con cambios físicos, problemas de fertilidad o hasta llegar a la pérdida del deseo sexual (líbido).

 

Lo importante es explorar y conocer nuestro cuerpo para luego poder compartir nuestras dudas con un especialista.

 

 

Cambios

Debido a los diferentes tratamientos, nuestro cuerpo comienza a cambiar al igual que nuestros sentimientos y la percepción que tenemos de nosotros mismos.

 

Algunos consecuencias pueden ser:

 

  • Pérdida del Deseo Sexual

El deseo sexual son emociones e impulsos que nos estimulan a relacionarnos, a compartir intimidad, a mantener relaciones afectivas y sexuales.

Es un sentimiento normal y saludable, que puede ser con mayor o menor intensidad y del cual debemos decidir cómo satisfacerlo. Lo importante es vivirlo y expresarlo con libertad y respeto.

 

Cuando hablamos de cambios o disminución de este, creemos que es a causa de la enfermedad, del tratamiento o las hormonas; pero también puede ocasionarse por nuestros miedos o sentimientos.  El temor a tener intimidad con otro, la vergüenza de mostrar las marcas que dejó la terapia o la incomodidad de no sentirnos atractivos, poco a poco, nos alejan de las personas y nos llevan a tener problemas con nuestra sexualidad.

 

Ante esto, busca el espacio para autoconocerte así podrás conectarte con lo que sientes y hablar honestamente sobre lo que te está sucediendo. Si tienes dudas o crees que no puedes manejar la situación, es conveniente que consultes al personal de salud.

 

  • Baja Autoestima

 

La autoestima es la autoevaluación que el individuo hace y mantiene de manera persistente sobre sí mismo, expresándose en una actitud de aprobación o reprobación e indicando hasta donde la persona se siente capaz, significativa, exitosa y valiosa.

 

Los procesos de cambios en el cáncer, impactan mayormente cuando afectan nuestra imagen llevándonos a la disminución del autoestima o a la depresión.

 

Algunas de estas alteraciones que sufre nuestro cuerpo pueden ser temporales o reversibles, por eso es importante realizar el duelo de cada etapa para poder expresar libremente lo que sentimos y avanzar en el proceso.

 

Recuerda, que siempre puedes consultar con tu equipo de salud.

 

  • Menopausia precoz

 

Cuando se extirpan los ovarios o cuando estos ya no funcionan, dejan de producir estrógeno provocando los mismos síntomas que la menopausia natural: resequedad o estrechez vaginal; cambios en el estado de ánimo; menor deseo sexual; y/o problemas para dormir.

 

En algunos casos, estos síntomas pueden presentarse con fuerza. Por eso es necesario que consultes con el personal de salud.

 

  • Disfunción eréctil

 

Los hombres con cáncer en la zona pélvica tienen probabilidades de dificultad a la hora de reanudar la actividad sexual después de un tratamiento.

 

La disfunción eréctil es uno de los efectos secundarios que pueden provocar algunas terapias oncológicas. Se trata de la incapacidad para lograr o mantener una erección.

 

Existen diversos métodos para realizar la rehabilitación peneana, algunos reconocidos son:

 

  • Píldoras
  • Inyecciones sobre el pene
  • Dispositivos de constricción por succión
  • Implantes peneanos
  • Terapia de testosterona

 

Consulta con tu equipo médico sobre los distintos procedimientos existentes y cuál es conveniente para tí.

 

Próximamente, en Waaraya tendrás un espacio dónde conversar y compartir tu experiencia sobre el cáncer.

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